Crear experiencias turísticas- Camino de Stevenson

He trabajado con muchos territorios interesados en atraer clientes y la mayor parte de ellos piensan que es necesario comunicar más y mejor, cosa que es cierta, pero se olvidan de que para comunicar, primero tenemos que saber qué vamos a comunicar y ahí, es donde empieza mi papel.

Existen muchos territorios que no tienen un producto turístico, una experiencia turística que ofrecer a sus visitantes más allá del paisaje, los monumentos, el alojamiento y la restauración. Y aunque les cuesta creérselo, lugares bonitos, con patrimonio, dónde se duerme y se come bien, hay bastantes y toca crear un elemento diferencial.

¿Qué es un elemento diferencial en turismo?

Un producto o una experiencia turística por la que la gente esté dispuesta a desplazarse y llegar hasta allí y lo mejor, es que como lo tienes que crear, tienes la oportunidad de definir el segmento de público que deseas y el tipo de experiencia que quieres ofrecer adaptada a tus recursos y necesidades.

Siempre digo que cuando no tienes clientes, lo mejor es que puedes elegirlos

¿Cómo crear un producto turístico o una experiencia turística?

Lo primero es analizar el territorio, sus recursos, sus gentes, el turismo actual, los canales de comunicación existentes, etc.

Lo segundo es pensar que tipo de turismo queremos.

En tercer lugar, cuando nos gustaría que vinieran esos turistas.

En cuarto lugar, qué nos gustaría que hicieran y cómo nos gustaría que se movieran por el territorio.

Y en este punto podemos empezar a crear y para ello, facilito sesiones con los actores del territorio y juntos desarrollamos ese nuevo producto turístico o experiencia turística.

El resultado de esas sesiones es un prototipo de producto o experiencia turística.

Ese prototipo se prueba para ver como “funciona” y si el resultado es positivo, se analiza para ir mejorando, ampliando o simplificando el producto/experiencia hasta que queda niquelado. Lo mejor es que sea un producto/experiencia tipo, en el que puedan intervenir con las adaptaciones necesarias  los diferentes actores del territorio.

En el camino de Stevenson, una experiencia turística en Francia

Experiencias turísticas de otros territorios

Y si hay algo que me gusta en todo este proceso de facilitación para crear productos/experiencias turísticas en un territorio es utilizar ejemplos de otros territorios, me parece que es la fórmula más sencilla para entender y para crear, pues cuando explico estos ejemplos en la sala empiezan a surgir numerosas ideas.

Somos seres sociales y la creatividad surge de la interacción

Así que una de mis actividades favoritas es recopilar estos ejemplos, por lo que no os va a extrañar que me quedara fascinada cuando una de mis amigas me comentó que iba a realizar el camino de Stevenson acompañada de un burro.

El camino de Stevenson con burro

Este camino recupera el realizado por el escritor escocés Stevenson en el macizo central francés tras un desengaño amoroso para encontrarse a sí mismo y del que dio buena cuenta en uno de sus libros.

El-viaje-con-un-asno-de-Stevenson-es-el-origen-para-crear-esta-experiencia-turística

Aunque se puede hacer en bicicleta o a caballo, la manera tradicional es hacerlo como Stevenson, acompañado de un burro que carga con el equipaje y que obliga a hacer etapas cortas de un máximo de 15 kilómetros, por lo que se adapta a viajes familiares.

Cada persona puede organizarlo a su manera: durmiendo en hoteles, albergues, alojamientos turísticos, campings, etc. que además están preparados para recibir a los burros.

Y luego está el servicio de alquiler de burros, todo ello controlado por la asociación del camino de Stevenson que se ocupa de organizar la red de establecimientos para ofrecer un servicio de calidad, ofrecer a los turistas la información necesaria para organizar su viaje, promocionar el camino, poner en valor el patrimonio natural y cultural y coordinar los proyectos e iniciativas locales que surgen en torno al camino.

El burro de mi amiga se llamaba Kennet, pero todos recuerdan a Modestine, la burra que acompañó a Stevenson en este viaje.

Al final se han ido creando 210 km. de culturas y paisajes muy diferentes, que miles de turistas disfrutan desde Semana Santa hasta noviembre.

Una experiencia turística dirigida a un tipo de cliente al que le gusta andar y disfrutar de la naturaleza, en un territorio muy extenso, con establecimientos muy diversos que permiten crear una experiencia única y adaptada a cada tipo de turismo. ¿Chulo verdad?

Creo experiencias turísticas

Pues ese es mi trabajo, encontrar los elementos sobre los que construir la experiencia y eso lo hago buceando en el territorio de la mano de los actores que en él conviven. El producto turístico o la experiencia turística van surgiendo de manera natural en las sesiones que facilito.

¿Te animas a crear una experiencia turística en tu territorio?